Tu rostro. Tu rostro mirándome, enhiesto, altivo, algo indiferente incluso.
Tu rostro. Se agranda, se ensancha, toma volumen, se clona. Se reparte por todo el universo conocido, ocupa los intersticios más pequeños, decodifica cualquier modo de ver la vida. (Aparece a la vuelta de la esquina).
Tu rostro. Se distorsiona, se degrada, se difumina. Se evapora, casi desaparece.
Y antes que caiga en el olvido, vuelve, magnífico, terrible e insondable, incomprensible.
Tu rostro. No entiendo por qué. Solo se que hoy no quise olvidarlo.
Tu rostro. Se agranda, se ensancha, toma volumen, se clona. Se reparte por todo el universo conocido, ocupa los intersticios más pequeños, decodifica cualquier modo de ver la vida. (Aparece a la vuelta de la esquina).
Tu rostro. Se distorsiona, se degrada, se difumina. Se evapora, casi desaparece.
Y antes que caiga en el olvido, vuelve, magnífico, terrible e insondable, incomprensible.
Tu rostro. No entiendo por qué. Solo se que hoy no quise olvidarlo.